Ventanas

Las ventanas y balcones exteriores son elementos comunes del edificio aunque su uso sea mayoritariamente privado, su función es la de ventilar y dar luz. Cualquier modificación de su imagen exterior (incluido el cambio de perfilería) deberá ser aprobada por la Comunidad de Propietarios.

Hay que evitar golpes secos ya que puede provocar el desajuste de la carpintería y la rotura del sistema de cierre.

Evitaremos la colocación de aparatos de aire acondicionado sobre éstas sin un análisis técnico, ya que podrían romperse los vidrios por la diferente temperatura.

Limpieza

Para el  PVC se  deben utilizar  jabones neutros  y agua  fría.

El aluminio se debe limpiar con detergentes no alcalinos y agua caliente.

La carpintería de madera debemos limpiarla sólo con aceites, parafina,  agua  y  jabón  neutro  y  productos  no  abrasivos.

Los cristales con agua tibia sola o añadiendo jabón neutro, y secando posteriormente. No se debe pasar trapos secos, ya que el cristal puede rayarse.

Debe utilizarse un trapo suave o una esponja para todo tipo de material.

No han de utilizarse acetonas, disolventes, alcohol…ya que pueden dañar la carpintería.

Mantenimiento

A limpiar

Cada 6 Meses: Con un trapo húmedo o aplicando productos adecuados si fuese necesario, engrasando con un aceite suave (tipo 3 en 1) los herrajes de las ventanas, balconeras y puertas.

Cada 2 años: Limpieza a fondo aplicando productos insecticidas y fungidas en la madera.

A revisar

Cada año: Revisar las juntas y sellados de la carpintería. Las siliconas que se utilizan para el sellado tienen una duración relativa, siendo frecuente su

resecado y agrietamiento, por lo que habrá que sustituirlas.

Cada  año:  Vigilar los vierteaguas, su fijación y que no tengan fisuras.

Cada 2 años: Comprobar los herrajes de la ventanas, puertas y balcones, así como la sujeción de los vidrios.

Persianas

Debemos evitar dejarlas caer fuertemente, podría descolgarse el rodillo o romperse la primera lama, e incluso se produciría el desajuste de la carpintería.

En las ausencias prolongadas no se debe cerrar herméticamente ya que el efecto del sol en ellas podría dañar las lamas, por ello hay que dejar una pequeña holgura entre ellas.

Limpieza

No utilizaremos productos abrasivos.

Si vemos que la cinta comienza a romperse la reemplazaremos antes de la rotura definitiva.

Mantenimiento

A limpiar

Cada año: Limpieza de los canales y las perforaciones de desagüe de las ventanas y balconeras, y limpieza de las guías de los cerramientos de tipo corredera.

Cada 6 meses: Limpieza de las ventanas, balconeras, persianas y celosías.

A revisar

Cada año: Inspección del buen funcionamiento de los elementos móviles de las persianas enrollables.

Cada 2 años: Comprobación del estado de los herrajes de las ventanas y balconeras. Se repararán si es necesario.

A renovar

Cada año: Engrasado de los herrajes de ventanas y balconeras, preferentemente con un spray (tipo 3 en 1).

Barandillas y Rejas

Debemos evitar golpearlas, verter ácidos, y sobre todo cargarlas con peso ya que pueden afectar a su estabilidad.

Limpieza

Se deben limpiar con un trapo seco o ligeramente humedecido, nunca utilizaremos productos abrasivos.

Cuando sean pintadas, renovaremos periódicamente la pintura, aplicando primero un antioxidante y posteriormente una pintura o esmalte.

Mantenimiento

A revisar

Cada 2 años: Revisar los anclajes, tanto los soldados como los atornillados, y especialmente las fijaciones.

 

A renovar

Cada 3 años: Repintado de las barandillas o rejas metálicas con productos antioxidantes y resistentes al agua.

Toldos

No hay que colgar elementos pesados en su estructura.

Si se producen fuertes vientos, tenemos que recogerlo, pues un exceso de esfuerzo podría arrancar los anclajes a causa del efecto vela o por embalsamiento de agua.

Mantenimiento

A limpiar

Cada 6 meses: Limpieza con agua jabonosa y engrasado de los elementos móviles de la estructura metálica.

A revisar

Cada 3 años: Comprobación de estado de la tela y los anclajes.

Puertas de Garaje

Se deben evitar los golpes secos, ya que pueden producir deformación de la superficie, así como de las guías o mecanismos.

Hay que mantener las guías limpias, elementos móviles, manuales…, y sobre todo la parte baja de la puerta, ya que a causa de las humedades suele ser la más afectada.

Mantenimiento

A limpiar

Cada 3 años: Limpieza general de la superficie mediante productos  adecuados  al  material  existente.

 

A revisar

Cada año: Revisar el reglaje y engrasar todos los mecanismos. Inspección del funcionamiento de la apertura remota.

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